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EndoWell

Endocrinóloga pediátrica, neonatóloga, especialista en medicina de la obesidad y The Menopause Society Certified Practitioner (MSCP), en Nueva York

Dra. Luisa González Ballesteros, M.D.

La medicina debería dejarte con más claridad y menos miedo.
Studio portrait of Dr. Luisa F. González Ballesteros, MD

A veces una familia llega a mí cuando el diagnóstico ya está hecho.

Trae los laboratorios. Las imágenes. El nombre de la condición.

Y cuando vuelve a casa, todavía no sabe explicar qué está pasando.

Eso siempre me ha inquietado.

Un diagnóstico puede ser correcto y aun así dejar a una familia sin una respuesta que realmente entienda.

Mucho antes de que existiera EndoWell, aprendí que la medicina tenía que empezar en otro lugar.

En mi casa, en Bogotá.

Bogotá

Dónde empezó todo

“Uno examina personas. No resultados de laboratorio.”

San Agustín, Huila

Piensa antes de pedir

“Un examen es tan útil como la pregunta que estás tratando de responder.”

Nueva York

Volver a empezar

“Cada etapa me enseñó a ver algo que la anterior no alcanzaba a mostrarme.”

UCI neonatal

Calma y precisión

“A veces la calma es lo que permite ser preciso.”

EndoWell

Por qué la creé

“Tener tiempo para entender la pregunta antes de decidir qué sigue.”

Dónde empezó todo

Crecí en una familia donde la medicina, la ciencia y la curiosidad eran parte de la vida cotidiana.

Mi mamá es pediatra. Ella me dejó una frase que todavía me acompaña cuando veo un paciente:

“Uno examina personas. No resultados de laboratorio.”

Mi papá es ingeniero civil y ajedrecista. Sin proponérselo, me enseñó otra forma de mirar.

“Antes de decidir si una estructura está aguantando, hay que entender qué le están pidiendo cargar. Y antes de mover una pieza, hay que pensar varias jugadas hacia adelante.”

Muchos años después entendí cuánto de eso me había seguido hasta la endocrinología. El crecimiento nunca es solo un número. Un niño está construyendo su cuerpo al mismo tiempo que ese cuerpo ya está funcionando y respondiendo a lo que le exige la vida.

Mi hermana se hizo psiquiatra y terminó un doctorado en epidemiología clínica. Mi sobrino hoy es médico. Mi sobrina acaba de empezar medicina.

La medicina siguió apareciendo en mi familia, pero lo que más se quedó conmigo no fue la profesión. Fue nuestra manera de mirar.

Mi mamá me enseñó a ver a la persona antes que el resultado. Mi papá me enseñó a buscar lo que hay debajo de lo que uno ve.

Ninguno de los dos me estaba enseñando medicina. Me estaban enseñando a pensar.

Todo paciente merece el mismo cuidado, dedicación y esfuerzo que querría para las personas que amo, o para mí.

San Agustín

Al comienzo de mi carrera en Colombia trabajé en San Agustín, Huila, atendiendo pacientes en lugares donde el acceso a especialistas, imágenes y laboratorios podía ser limitado.

Cuando el examen que quieres no está disponible esa tarde, aprendes rápido que la medicina cuidadosa empieza con lo que ya tienes al frente.

Escuchas. Examinas. Notas lo que no encaja. Piensas antes de pedir.

Esa experiencia nunca me enseñó que los exámenes no fueran importantes. Me enseñó algo mucho más útil:

“Un examen vale lo que vale la pregunta que le estás haciendo.”

Esa lección me siguió hasta Nueva York.

Volver a empezar

Llegué a Estados Unidos siendo ya médica.

Pero acá nadie conocía a la médica que yo ya había sido. Así que tuve que demostrarlo otra vez.

Otro país. Otro idioma. Otro sistema.

Presenté los exámenes del USMLE y volví a empezar acá.

Y después, de alguna manera, volví a empezar otra vez. La pediatría me llevó a la endocrinología. La endocrinología me llevó otra vez a los recién nacidos y al cuidado intensivo neonatal.

No porque estuviera coleccionando títulos. Cada etapa me enseñó a ver algo que la anterior no alcanzaba a mostrarme.

Y en todo ese camino hubo una idea que nunca cambió: antes de explicar el número que aparece en una pantalla, necesito entender a la persona que tengo enfrente.

Reconstruir mi carrera no me enseñó a ejercer así. Me mostró cuánto estaba dispuesta a hacer para seguir ejerciendo así.

Mi acento se quedó

Reconstruir una carrera médica en otro país también significa aprender qué se siente cuando algunas personas oyen tu acento antes de escuchar tu razonamiento.

Mi acento nunca desapareció. En algún momento dejé de querer que lo hiciera.

Es parte de dónde vengo, del idioma en el que crecí y del camino que me trajo hasta aquí.

La confianza no viene de sonar igual. Viene de estar preparada. De escuchar. De saber medicina. Y de tratar a las personas con respeto.

“
Entender a la persona, interpretar el patrón en su contexto y usar los exámenes para responder una pregunta concreta.

Dra. Luisa F. González Ballesteros, MD · Su método

Lo que me enseñó la UCI neonatal (NICU)

La NICU me enseñó otra cosa que se volvió central en mi manera de trabajar.

Cuando todos en la sala tienen miedo, un médico no puede darse el lujo de ser menos preciso.

Igual tienes que pensar. Igual tienes que notar el cambio pequeño. Igual tienes que explicarle qué está pasando a una familia cuyo mundo puede haber cambiado en cuestión de minutos.

Ahí aprendí que la calma no está separada de la buena medicina.

“A veces la calma es lo que permite ser preciso.”

Lo que me enseñaron las distintas etapas de la vida

Las edades de las personas que atendía fueron cambiando.

La endocrinología me enseñó a reconocer un cambio que puede tardar meses o años en mostrarse.

La NICU me enseñó lo que significa que importen los próximos minutos.

La medicina de la obesidad me mostró lo fácil que es confundir biología con falta de voluntad.

Y la menopausia me devolvió a un problema conocido: que te digan que algo es normal no necesariamente te ayuda a entender por qué te sientes distinta.

La pregunta seguía volviendo:

¿Qué está haciendo este cuerpo, por qué está cambiando ahora, y qué necesitamos entender antes de decidir qué sigue?

Esa pregunta le puede pertenecer a un recién nacido, a un niño que no está creciendo como se espera, a un adolescente atravesando la pubertad, a un adulto que busca atención para la obesidad o a una mujer en perimenopausia.

Etapas distintas de la vida. La misma responsabilidad: entender qué está pasando de verdad y explicarlo con la claridad suficiente para que alguien pueda decidir qué hacer con esa información.

En todos esos escenarios, la manera de trabajar terminó siendo la misma: entender a la persona, interpretar el patrón en su contexto, usar los exámenes para responder una pregunta concreta y explicar la biología con la claridad suficiente para que la siguiente decisión tenga sentido.

Por qué creé EndoWell

Con el tiempo, empecé a reconocer el mismo patrón.

A una madre o a un padre le dicen “esperemos a ver” sin explicarle nunca qué, exactamente, está esperando. Una familia sale más tranquila y todavía no puede responder la versión más sencilla de la pregunta: ¿por qué está pasando esto?

Esa brecha es la razón por la que existe EndoWell.

No porque todo niño necesite más exámenes. No porque todo patrón diferente signifique enfermedad. Y no porque las familias necesiten respuestas más rápidas.

Creé EndoWell para el tiempo que tantas veces falta: tiempo suficiente para entender la pregunta antes de decidir si lo que sigue es un examen, un tratamiento o simplemente más tiempo.

Eso es lo que significa para mí la atención concierge. No es más medicina. No son exámenes innecesarios. Más tiempo para pensar con cuidado, explicar con claridad y tomar decisiones viendo el panorama completo.

A veces esperar es exactamente el plan correcto. Pero mereces entender qué estás esperando.

A veces todos los exámenes salen normales. Eso no siempre significa que la pregunta quedó respondida.

Mi papel no es generar miedo ni prometer certezas. Es ayudarte a entender la biología lo suficientemente bien como para tomar la siguiente decisión con claridad.

Esa es la medicina con la que crecí en Bogotá. Es la medicina por la que reconstruí mi carrera en Nueva York. Y es la razón por la que creé EndoWell.

Olivia, Dr. Luisa's bernedoodle, sitting by the desk at the EndoWell office

También en el consultorio

Olivia

Olivia, mi pequeña bernedoodle y mi perrita de servicio, es primero que todo parte de mi familia.

Es mi compañera de viaje, y creo que Colombia puede ser su lugar favorito. Allá es completamente feliz, rodeada de mi familia, como si supiera que también pertenece ahí.

En Nueva York va conmigo a trabajar y se volvió parte del equipo de EndoWell. Los niños muchas veces se fijan en ella antes que en mí, y le pone un poquito más de calidez al consultorio simplemente con estar ahí. Los pacientes que quieren estar con ella pueden hacerlo, y ella les hace compañía. Si los perros no son lo tuyo, o les tienes miedo, ella mantiene su distancia y no se acerca. Nadie tiene que saludarla.

Cuando visita el hospital, no entra a la NICU. Se queda en los pasillos, donde se permiten perros de servicio, y saluda a las enfermeras y a mi equipo de la NICU, a quienes les encanta salir a verla. En los días intensos y pesados, Olivia tiene una forma muy suya de hacer sonreír a la gente.

Hace parte de mi familia, de mi casa y de mi trabajo. A estas alturas, no estoy segura de que en ninguno de esos lugares me dejen llegar sin ella.

Formación y certificaciones

Certificación

Certificada por los boards estadounidenses en Pediatría, Endocrinología Pediátrica, Medicina Neonatal y Perinatal, y Medicina de la Obesidad.

The Menopause Society Certified Practitioner (MSCP).

Formación

Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá; Lincoln Hospital, afiliado a Cornell University; Children’s Hospital of Pittsburgh of UPMC; Yale New Haven Medical Center. Exámenes del USMLE.

Idiomas

Consulta en Nueva York, presencial y por telemedicina, en inglés y español.

Dónde atiende

EndoWell, Upper East Side, Nueva York, NY. Una práctica independiente.

EndoWell es una práctica ambulatoria independiente y no está afiliada a ningún hospital. El trabajo de la Dra. Luisa en la NICU es independiente de EndoWell. EndoWell ofrece seguimiento endocrinológico ambulatorio, incluso para recién nacidos y bebés, y no brinda atención hospitalaria ni atención en la NICU.

Llamadas y WhatsApp: +1 (917) 573-0248
Llamadas o mensajes por Klara, nuestra plataforma de mensajes con pacientes: +1 (646) 846-4816

Cuando quieres entender qué está pasando

Mi práctica se centra en la endocrinología pediátrica y de adultos jóvenes, incluyendo crecimiento y pubertad, tiroides, peso y metabolismo, y PMOS (antes SOP). También ofrezco seguimiento endocrinológico de recién nacidos y atención endocrinológica para personas con diferencias del desarrollo sexual y para adolescentes y adultos jóvenes de género diverso.

En adultos, me enfoco en medicina de la obesidad, perimenopausia y menopausia. Aunque las necesidades cambian según la etapa de la vida, mi manera de trabajar es la misma: dedicar tiempo a conocer a la persona, interpretar los resultados en su contexto y explicar qué es importante antes de decidir qué sigue.

Si vienes con una primera inquietud, o con resultados, un diagnóstico o un plan de tratamiento que quieres entender mejor, EndoWell ofrece consultas detalladas y segundas opiniones en Nueva York, en inglés y español, y por telemedicina.